Leonard Cohen escribió "Chelsea Hotel" y "Hallelujah"
Leonard Cohen solía decir que todo el mundo tiene una canción. Si es verdad que cada poeta tiene un poema, cada cineasta una película y cada músico una canción dentro de sí, entonces yo espero no encontrar nunca la mía.
(Leonard Cohen, ca. 1980)
Me gustaría dedicar mi vida a no encontrar mi canción, invertir la mayor parte de mi tiempo en ello y no encontrarla nunca. Ya puestos a pedir, también quisiera que todas mis canciones sean diferentes entre ellas. Cohen escribió “Hallelujah” pero también “Chelsea Hotel”. Él encendió el deseo de escribir en mí y ojalá yo lo encienda en alguien así como él hizo conmigo.
Empecé a estudiar musica a los 9 años. Desde entonces nunca he dejado de ser una aprendiz y no me imagino este oficio de otra forma; de hecho creo que será así hasta el final. En este oficio el error es una presencia constante, siempre está ahí parado, mirándome, así que yo también lo miro de vuelta. El amor y el error no solo comparten la última sílaba. Amar es abrazar o, como dicen en México, apapachar la imperfección. Como músico se necesitan toneladas de compasión hacia uno mismo, el otro y el error. Paradójicamente, es también el error el que te mantiene ejercitando y siendo músico, un látigo dulce que te invita a continuar.
Si intentara responder a cuándo se inicia realmente un disco no creo que pudiera dar una respuesta más satisfactoria que esta: ocurre de forma invisible mucho antes de que toques cualquier tecla, escribas cualquier frase o entones cualquier nota. Todo empieza mucho antes de que puedas señalarlo o mucho menos nombrarlo; como una semilla que ni tú mismo sabías que estabas cultivando y, de un día para el otro, es como si tu árbol se hubiera erguido solo.
Es más tarde que empiezas a esbozar, disolver, desordenar, destrozar, recomponer, despedazar y levantar una idea a sabiendas o precisamente porque sabes que está por encima de ti.
En una entrevista a David Whyte le preguntaban "Cómo sabes que estás en el camino?" a lo que él respondía "porque desaparece, así es como lo sabes. ¿Cómo sabes que estás haciendo algo radical? porque no puedes ver hacia donde te diriges. [...] What do I do if i'm lost in the forest? Stand still, the trees ahead and bushes beside you are not lost [...] Stand still, the forest knows where you are. You must let it found you".
(David Whyte “Lost”, 3:03)
La teoría me gusta: sabes que estas en el camino cuando no puedes ver el camino. Cuanto más perdida, más encontrada. Ahora bien, me pregunto cómo puedo hacerme más amiga de la incertidumbre y cómo, en la oscuridad, puedo ir palpando la pared del laberinto sin descorazonarme buscando la salida.
Personalmente me gustaría cultivar cada vez más la ternura. Hacer más espacio dentro de mí para que aquello que debe atravesarme pueda hacerlo. Quiero reconocer con mayor exactitud cuando algo me golpeó, cómo y dónde me golpeó y si es que terminó dejándome alguna marca. Erotizar más la bondad, doblarme con gusto por alguien o por algo.
Hacer un disco puede ser como montar un puzzle sin instrucciones, donde te cuestionas diez mil veces si aquello que estás creando ya lo hizo alguien antes y mejor que tú, pero si todo es una reinvención, una reinauguración, entonces quizás la importancia radique en ser quien realmente eres mientras haces lo que sea que hagas... Por mi lado lo intento pero no sé si siempre lo consigo.
Diría que hay tres fases inevitables a la hora de hacer un disco: la primera es volcar. Vómito y juego fruto de la intuición. La segunda es la persistencia: ¿Qué hay más aburrido que el medio de algo? el tramo elástico, celoso y que invita a la destrucción. Por último el pulido: donde te dedicas a dar tersura pese a estar completamente exhausto lo cual eres capaz de hacer por una única razón: porque, después de haber dado diez mil tumbos, por fin tienes una vision diáfana de aquello que te traes entre manos - así como un luthier puliría una guitarra para corregir pequeños arañazos y marcas de uso, devolviendo el brillo a la superficie - quizás cercana a la pulsión original o quizás completamente alejada de ella.
Y con ello llega el final, la hora de soltar/saltar.


los que estan pidiendo el album en vez de valorar que una artista se abra y vuelque sus pensamientos con nosotros no tienen derecho a estar acá. hay q valorar mas y demandar menos
Necesito más textos tuyos así. Me leí aliens & anorexia cuando lo vi en una foto tuya de ig, y todo cobra más sentido cuando entiendes de dónde viene lo que crea una artista ❤️🩹 y este texto lo demuestra. Por favor continúa publicando así y enseñándonos a los que queremos usar la música para llegar al centro de lo que somos, como haces tú